A Einstein, paradójicamente, no le gustaba para nada el efecto cuántico, cuando dos partículas que están entrelazadas, por ejemplo dos partículas que surgen en la misma interacción física, presentan el siguiente fenómeno: al parecer la medición de una propiedad para una partícula afecta a la otra, aunque estén separadas por grandes distancias, en un tiempo no medible. A esto le llamaba "efecto fantasmal a distancia".
Relacionado con esto, está el fenómeno de la doble rendija, donde un haz de electrones al pasar por una doble rendija, se comporta como onda o partícula según si está siendo "medido" o no, fenómeno que ha dado lugar a las más bellas especulaciones de la new age. Es arduo de explicar: por un lado hay una confusión en cuanto al término "observador", que se refiere mucho más al acto de medir determinada propiedad que al poder de la consciencia, y por otro, puede ser planteado en el marco general de la relación entre la subjetividad humana y la realidad.
La realidad no siempre obedece al sentido común, sobre todo porque es anterior al mismo y continuará existiendo luego del mismo. Este sentido está construido e informado por nuestra percepción del mundo, que es una representación útil de la misma, pero tiene su "ancho de banda" más allá del cual aq sigue existiendo. Esta es una confusión moderna por excelencia. La realidad no es tal como la vemos, porque el "ver" es subjetivo, no es el resultado directo de la luz que incide sobre la retina, sino que lleva un procesamiento que ríete del fotoshop. El color amarillo es subjetivo, lo mismo que el azul. Las abejas ven un color en el ultravioleta y vaya uno a saber cómo lo ven, y los murciélagos ven mejor que nosotros porque complementan su aguda visión diurna con un sentido del oído especializado en interpretar los ecos del sonido que producen convenientemente. Todo esto no quiere decir que la realidad no existe, o que es una simulación. Que en última instancia todo sea energía, no quiere decir que la energía no exista, como sabe cualquiera que sintió el efecto de la ley de la inercia, o sea todos. Incluso aunque crea que la inercia, antes de Newton, no existía.
Y la peor de las decepciones: la realidad no responde mágicamente a nuestros pensamientos y energías mentales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario