viernes, 25 de julio de 2025
Fabricar un Gólem y otras historias
lunes, 14 de julio de 2025
Casos y cosas, de Selecciones
Mi hijo Tim, que hoy es consultor de prestigiosas firmas de Los Angeles, tuvo una adolescencia difícil.
Cierto día tomó inadvertidamente el rifle de asalto AR 15 de mi esposo Tom, lo llevó a la escuela para impresionar a sus compañeros, y efectuó varios disparos contra ellos, sin mayores daños.
El Director Fletcher nos llamó a Tom y a mi al día siguiente.
Con aspecto muy serio , interrogó a Tim delante de nosotros:
— Por qué disparaste ayer 10 tiros sobre tus compañeros, Tim?
Él, con una amplia sonrisa , declaró:
— Pues porque el rifle se trabó, Director.
Nosotros apenas podíamos contener la risa, y el Director , con un aspecto fingidamente serio, le hizo una pequeña reconvención a Tim.
Carol Wonders, Riverside, CA
sábado, 5 de julio de 2025
La brisa y la noche
jueves, 3 de julio de 2025
"Afiches" y yo, o el arte de balearse en un rincón
Cruel en el cartel,
La propaganda manda cruel en el cartel.
Y en el fetiche de un afiche de papel
Se vende la ilusión, se rifa el corazón.
Y apareces tú
Vendiendo el último jirón de juventud
Cargándome otra vez la cruz.
Cruel en el cartel
Te ríes corazón...
Dan ganas de balearse en un rincón.
...
El tango Afiches no tuvo mayor resonancia en el momento de su primera grabación, pasó sin pena ni gloria.
Cerca de 20 años después, Roberto (Polaco) Goyeneche lo grabó y fue un éxito rotundo. Habrá sido por 1973. Tal vez era una letra y música un poco adelantada a su tiempo. En la grabación de Goyeneche, los arreglos y estilo se tutean con la Música en general, más allá del tango, como el lector puede comprobar si lo escucha en la "radio YouTube".
No puedo escuchar ese tango sin volver a aquella circunstancia de su "reestreno" en las radios y a un tío que decía más o menos: qué visión tan gráfica esa, " balearse en un rincón". Visión poética, por otra parte, de Homero Expósito, con música de Atilio Stampone.
Pero lo que dijo y el lugar donde lo dijo, aquella casa de la abuela, que habría sido una bodega en tiempos lejanos y reflejaba aún cierta elegancia, ya convertida en casa de barrio, se quedó ahí, en la memoria, como si todavía, como si siempre.
Mi padre , exageradamente gardeliano, no sentía el mejor aprecio por Goyeneche. No había forma de explicarle que el Mago nunca podría haber expresado lo mismo que el Polaco , y si viviese en ese momento posiblemente nunca habría grabado ese tango, porque era otro tango y otro mundo el suyo.