viernes, 25 de julio de 2025

Fabricar un Gólem y otras historias

Fabricar un Gólem 

https://leonardolg.wordpress.com/2025/07/17/fabricar-un-golem/

Oscuriérnagas 

https://leonardolg.wordpress.com/2025/07/20/oscuriernagas/

Poder, puede...
https://leonardolg.wordpress.com/2025/07/24/poder-puede/

Hay personas...
https://leonardolg.wordpress.com/2025/07/24/hay-personas/

La voz mansa de la lluvia 

https://leonardolg.wordpress.com/2025/07/24/la-voz-mansa-de-la-lluvia/





lunes, 14 de julio de 2025

Casos y cosas, de Selecciones

Mi hijo Tim, que hoy es consultor de prestigiosas firmas de Los Angeles, tuvo una adolescencia difícil.

 

Cierto día tomó inadvertidamente el rifle de asalto AR 15 de mi esposo Tom, lo llevó a la escuela para impresionar a sus compañeros, y efectuó varios disparos contra ellos, sin mayores daños.

 

El Director Fletcher nos llamó a Tom y a mi al día siguiente.

 

Con aspecto muy serio , interrogó a Tim delante de nosotros:

 

— Por qué disparaste ayer 10 tiros sobre tus compañeros, Tim?

 

Él, con una amplia sonrisa , declaró:

 

— Pues porque el rifle se trabó, Director.

 

Nosotros apenas podíamos contener la risa, y el Director , con un aspecto fingidamente serio, le hizo una pequeña reconvención a Tim.

 

Carol Wonders, Riverside, CA

sábado, 5 de julio de 2025

La brisa y la noche

Él pensaba, sentado en su balcón mínimo, en un taburete desvencijado.
Caía la noche, la calle se vaciaba, y pensaba. El gato se enredaba en los barrotes oxidados del viejo balcón.
 Aunque era verano, la noche traía un frescor marino: estaba justo en la esquina de la calle que nacía en la rambla, y la brisa del mar llegaba sin respetar los semáforos, más ancha y sobre todo más alta e invisible.
Le traía ramalazos de su vida, fragmentos, imágenes, voces. Por ejemplo la voz de su madre pintándole un mundo benevolente y algo ingenuo.
El tiempo después desplegaría su muestrario de impertinencias. Él mismo se volvió más escéptico, mucho menos ingenuo. No tuvo otra opción.

Sin embargo  ahora pensaba en otra cosa. En la vida misma, y esa idea que venía a veces , y que ahora parecía traída por la brisa de la noche.

Sospechaba que , como algunos dijeron, este breve paréntesis donde vemos y sentimos algunas cosas buenas es apenas un recreo, un descanso en una eternidad oscura, decadente, dominada por potencias de corazón helado. Nos han permitido soñar un rato, inventarnos algo de bien en tanta oscuridad.

Calpurnio le dijo que la idea era interesante. Que no sabemos nada acerca de esas cosas pero que si aquellas potencias nos han permitido soñar con las cosas buenas de la vida, tan malas no tan de ser.

jueves, 3 de julio de 2025

"Afiches" y yo, o el arte de balearse en un rincón

Cruel en el cartel,

La propaganda manda cruel en el cartel.

Y en el fetiche de un afiche de papel

Se vende la ilusión, se rifa el corazón.

Y apareces tú

Vendiendo el último jirón de juventud

Cargándome otra vez la cruz.

Cruel en el cartel

Te ríes corazón...

Dan ganas de balearse en un rincón.

...

 

El tango Afiches no tuvo mayor resonancia en el momento de su primera grabación, pasó sin pena ni gloria.

 

Cerca de 20 años después, Roberto (Polaco) Goyeneche lo grabó y fue un éxito rotundo. Habrá sido por 1973. Tal vez era una letra y música un poco adelantada a su tiempo. En la grabación de Goyeneche, los arreglos y estilo se tutean con la Música en general, más allá del tango, como el lector puede comprobar si lo escucha en la "radio YouTube".

 

No puedo escuchar ese tango sin volver a aquella circunstancia de su "reestreno" en las radios y a un tío que decía más o menos: qué visión tan gráfica esa, " balearse en un rincón". Visión poética, por otra parte, de Homero Expósito, con música de Atilio Stampone.

 

Pero lo que dijo y el  lugar donde lo dijo, aquella casa de la abuela, que habría sido una bodega en tiempos lejanos y reflejaba aún cierta elegancia, ya convertida en casa de barrio, se quedó ahí, en la memoria, como si todavía, como si siempre.

 

Mi padre , exageradamente gardeliano, no sentía el mejor aprecio por Goyeneche. No había forma  de explicarle que el Mago nunca podría haber expresado lo mismo que el Polaco , y si viviese en ese momento  posiblemente  nunca habría grabado ese tango, porque era otro tango y otro mundo el suyo.